
México se ha convertido en una potencia mundial en aeronáutica, y Sonora es uno de los protagonistas en esta historia de éxito, pues actualmente es el segundo clúster aeroespacial más grande de todo México y debido a su crecimiento y especialización, hoy goza del liderazgo nacional en la fabricación de turbinas.
La industria aeroespacial en México ha mostrado importante dinamismo, creciendo con un promedio anual del 14% entre los años 2004 y 2019. En este panorama nacional, Sonora destaca como un pilar fundamental al albergar el centro de fabricación de componentes de motores aéreos más grande del país y posicionarse como líder en la producción de turbinas.
Esta fortaleza se refleja a nivel regional, al momento solo en Guaymas y Empalme, más de 2,000 personas trabajan directamente en la manufactura de piezas para aviones, consolidando la vocación tecnológica y manufacturera de la zona.
Aunque la pandemia representó un reto importante en 2020, con una caída del 31.8% en exportaciones, el sector al entrar a su fase de recuperación, proyectó ventas que superaron los 10 mil millones, gracias a la operación de líderes en el sector, como Parker, Sargent y BAE Systems, todas bajo el modelo de shelter de Tetakawi.
Pese a los altibajos que ha presentado la economía influida por factores externos, la industria no se detiene en la manufactura básica, el futuro de Sonora y de México apunta a la Industria 4.0, que incluye el uso de realidad aumentada, diseño digital avanzado y el desarrollo de nuevos talentos en áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).
En resumen, Sonora se ha consolidado como un punto estratégico para estas actividades en el mundo, gracias a su ubicación, su infraestructura y el talento humano, enviando tecnología de punta principalmente a Estados Unidos, Canadá y Francia.









