
Con orgullo de ver un presente lleno de éxitos, tras 40 años de una constante labor de innovación, volvemos la mirada hacia el 14 de octubre de 1986, fecha en la que comenzó a escribirse una historia extraordinaria gracias a la visión de sus fundadores: el Sr. Luis Felipe Seldner Tonella, el Lic. Félix Tonella Luken y el Ing. Roberto Gómez del Campo, quienes plantearon una idea que se desarrolló, se hizo patente y creció hasta convertirse en un legado que hoy trasciende fronteras.
Cuatro décadas después, Tetakawi se consolida con enorme orgullo como la empresa más grande de Sonora y un referente indiscutible a nivel nacional de la generación de empleos y máximo exponente del modelo de negocio shelter, situándose como el principal empleador en el estado y un motor económico vital para toda nuestra comunidad.
Sin embargo, alcanzar este logro, recuerda que el éxito nunca se construye solo, por lo todo reconocimiento y gratitud, corresponde también a quienes colocaron los cimientos de esta organización, a los visionarios que creyeron en este sueño desde el primer día y a cada generación de colaboradores que ha dejado su huella a lo largo de esta historia, su dedicación abrió las puertas al presente próspero que hoy celebra la empresa.
De igual manera, el corazón que sostiene a Tetakawi en la actualidad reside en los más de 15,500 colaboradores que día con día entregan su talento y compromiso en cada jornada, su actitud de servicio y su esfuerzo constante es lo que da vida a la organización y garantiza el triunfo continuo de los clientes que han otorgado su confianza. Este logro histórico les pertenece, ante todo, a cada uno de ustedes.
Y el impacto va mucho más allá de ser una fuente de sustento económico y brindar valiosas oportunidades de trabajo, a lo largo de estas cuatro décadas, Tetakawi se ha consolidado como una empresa socialmente responsable, profundamente comprometida con la preservación del medio ambiente, la promoción del bienestar social, el altruismo, la inclusión y la preservación de nuestras tradiciones comunitarias.
Celebrar cuarenta años de historia implica también asumir con entusiasmo la responsabilidad del mañana, para construir el futuro guiados por la misma pasión y sólidos valores que han distinguido a Tetakawi desde sus primeros pasos, con la firme convicción de adaptación y fortaleza, ante cualquier desafío.
¡Enhorabuena a todas las personas que han sido y siguen siendo parte de este viaje! Cada logro alcanzado es un testimonio vivo de lo que se puede construir al trabajar en equipo, con un propósito compartido, inspirando a todos a alcanzar su máximo potencial y a continuar dejando una huella imborrable en la comunidad.









